martes, 29 de abril de 2008

SAN MIGUEL DE ALLENDE


San Miguel de Allende es una ciudad con un centro histórico muy bonito y es una excelente opción para utilizarla como base para conocer otros lugares cercanos.

Es ideal para un fin de semana relajado y feliz, aunque hay raza que ya ha adoptado este sitio como su hogar, tal es el caso de un montón de estadounidenses y canadienses que han decidido pasar sus últimos días este lugar. Ellos han comprado muchas de las casas del centro y las han remodelado. Ahora viven aquí, formando grupos sociales que sólo se hablan entre ellos. Vive también aquí otro grupo de personas formado por raza que se siente artista. Abundan los poetas y las poetas (unos dicen que decir poetisa es incorrecto); los y las pintoras, los y las grabadoras, y las ceramistas, en fin. Es por esto que hay un montón de galerías que exhiben las creaciones de estos "artistas". Se ven cuadros que ni a naive llegan, cosas horrororas enmarcadas, pero eso si, tal parece que todos en este lugar adquieren o buscan inspiración.

Lo que si es que tiene un lindo centro histórico, buenos restaurantes y un clima delicioso la mayor parte del año.

Luego de un desayuno abundante, decidí comenzar a recorrer la ciudad iniciando desde la pièce de résistance de la ciudad, Parroquia de San Miguel Arcangel. Según mi guía de viaje, el encargado de esta iglesia fue un albañil muy avezado, que también puede ser llamado un arquitecto informal, llamado Zeferino Gutierrez. Pues el señor Zeferino quedó impresionado con las postales que veía de las iglesias góticas de Europa y decidió crear una el Bajio.


A mi la verdad me parece fea.
Pero bueno, cada quién su gusto. De noche, el lugar está iluminado y hasta eso, se ve bonito.





Luego de ver la iglesia me adentré en los barrios.

Como todo pueblo novohispano, los Sanmiguelenses se dedicaron a gastarse el dinero producido por las minas en iglesias. San Miguel tiene un montón de ellas. Algunas más bonitas que otras, con distinto grado de sofisticación y opulencia.




La de arriba es la iglesia de Nuestra Señora de la Salud.

La de la izquierda la Iglesia de San Francisco. Esta en particular es bonita. Quise entrar a ver los pasillos, pero estaban cerrados. Afuera de la iglesia venden unas nieves de vainilla muy ricas.

Esta de abajo, es el templo de la tercera orden, y es una de las iglesias más viejas de la ciudad.


Esta de la Izquierda es el templo de la Inmaculada Concepción, pero es mejor conocida como Las Monjas.
El barrio alrededor de esta iglesia es interesante. Hay un puente muy padre que, pese a estar lleno de orines y borrachos, es un lugar padre para tomar fotos y escuchar pajaritos entre los árboles.
La arquitectura civil de esta ciudad tiene también los suyo.
Justo enfrente de la Parroquia de San Miguel está el museo casa de Ignacio Allende, que si ya se olvidaron de lo que aprendieron en la primaria, no fue solo "un caudillo de la independencia", sino uno de los principales ideólogos. Su casa sigue ahí, y es museo.

También tiene una estatua en una de las plazas. Toda cubierta de cacas de paloma. Es posible que esto sea una tremenda ironía o una metáfora actual a lo que fue el sueño de país que tuvo...

En fin, San Miguel es una ciudad para caminar por sus calles. Al menos por las del centro histórico. Es un lugar para comer rico. Pidan en alguno de sus cafés las rebanaditas de mazana frita. Comprense un pan con café en los puestos ubicados en los portales.



Un fin de semana es suficiente para conocer el lugar. Dénse una vuelta por los mercados. El mercado de artesanías no es muy bonito, es básicamente un montón de puestos con recuerditos feos y playeras con distinta calidad con dos o tres diseños.
Dolores Hidalgo, Atotonilco y otros pueblitos están a un tiro de piedra de aquí.
Hay buses constantes para Querétaro, León y el De Efe. De ahí se pueden conectar a otros lugares.




























1 comentario:

omar monterde dijo...

en realidad se extiende a todo Querétaro: en Bernal, Qro., San Miguel, etc.: todos se sienten artistas. Y tal vez no sea malo, pensando utópicamente en el "paraíso de los artistas" con estúpidos noteamericanos comprando cuadros para adornar sus hoteles... en realidad lo malos es la cantidad de chilangos que han ido a nueva york y dicen que son artistas...